Se trata del nombrado Anio Castillo residente en Sabana Grande de Boya y quien transitaba junto a un hermano de este para recibir terapias psicologica, ya que segun versiones del hermano, este tenia presuntos problemas emosionales ya que temia fuera cancelado de un empleo en el estado.
Era empleado del Ministerio de Salud Pública en Sabana Grande de Boyá y una de sus responsabilidades era llevar durante todo el día las prueba del COVID-19 que se le hace a los pobladores desde Sabana Grande de Boyá a Monte Plata en una motocicleta.
El hermano del fallecido dijo que este era un hombre alegre, pero que comenzó a enfermarse cuando veía que a muchos de sus compañeros los habían cancelado.
Tenía tres hijos, una de 12 años, residente en el país y los demás en Estados Unidos.
El cuerpo permanece en unos matorrales del barrio Gualey, donde cayó, a la espera del médico legista.

